Dudo que haya un catalán que no sepa hacer correctamente el pà amb tomàquet, que es lo más fácil del mundo, por cierto, a parte de beber de un botijo,
Pero como parece ser que los catalanes no nos explicamos bien ni para hablar de comida, he decidido dejar por escrito y en español la manera correcta (o al menos, subrayar cuáles son las maneras incorrectas) de preparar tan sencillo plato.¿Por qué? Porque fuera de Catalunya son muchos los que no saben hacer algo tan sencillo. La primera vez que lo descubrí fue un autèntico shock; en Donosti, en el Barrio Viejo, mientras me comía un delicioso pintxo, la última página del periódico que tenía delante me mordió en la nariz. Una columna en la contraportada de no-recuerdo-que-diario-vasco, escrita por una chica de profesión "cocinera", explicaba a sus lectores cómo preparar "pamtumaca". Y decía así:
"Luego de cortar el pan en rebanadas, abrimos una lata de tomate triturado natural..."
Eso es lo me me mordió. Y me hizo daño. Después de eso, decenas de veces he oido de conocidos o amigos lo mismo o algo similar. Y hoy pretendo acabar con esto.
Para hacer un poco de "pa amb tomàquet" se necesita:
1/ Pan, preferiblemente pan de pagès. Si no lo hay, un pan redondo grande. No es ortodoxo pero tampoco está nada mal con pan de barra, pan rústico o baguette. No tiene nada que ver el "pa amb tomàquet" con el pan integral, el pan de centeno, o cualquier pan extraño. Y, aunque hay gente a quien le gusta, no voy a meter en el mismo saco el pan de molde mojado de tomate, que es otra cosa. El pan puede ser sin tostar (lo que mandan los cánones) o tostado (variación que recomiendo probar alguna vez, sobre todo si se ha tostado a la brasa de leña).
2/ Tomate. Aquí viene lo peliagudo. La variedad que se usa en Catalunya és el tomacó, que significa "tomate pequeño".

No es rojo fuego; amarillenta un poco. Está muy lleno, se usa bien maduro, no es duro, sino bastante blando. Pero no blando de "pasado"; sencillamente es así.
¿Os hacéis una idea de su tamaño? Bien; es pequeño. Y está lleno. Y maduro. En Catalunya, no solemos ponerlos en la nevera; se cuelgan en ramas en la pared, en un garaje, en el fregadero...se conservan meses y pillan su punto de madurez.
El problema está en que me digáis que sólo encontráis tomates en rama de Almería. Sí; se bien que eso puede suceder. Pues es un problema; el tomate en rama de allà pesa mucho, pero es muy duro; no se puede untar. La única solución que se me ocurre es que lo saquéis de la nevera y dejéis que se estropee un pelín, para que se reblandezca, en un ambiente seco y ventilado. Y probáis.
3/ Aceite de oliva. Seré muy concreto; aceite de oliva virgen extra (primera extracción mecánica en frío), filtrado o no (sin filtrar es un auténtico vicio) de aceitunas arbequinas. ¿Que en tu pueblo sois líderes en hojiblanca? Pues lo siento; está más rica, para aceite, la arbequina. ¿Que no hay manera de encontrar aceite virgen extra de arbequina? Pues vale; pero no va a quedar igual. Pero bueno. Qué se le va a hacer. ¿Que quieres aprovechar un "culito" de aceite de girosol o de soja que tienes en el fondo del armario? Bien; aprovéchalo: tíralo al contenedor amarillo. ¡No se te ocurra estropear esto con aceite de girasol, por favor!. Acepto Borges, incluso Carbonell, u otra marca comercial conocida. Pero de oliva.
Preparación; cortar el pan a rodajas, a rebanadas de uno a un centímetro y medio de grosor.¿Qué hacemos con el tomate? Lo abrimos, y sencillamente untamos el tomate en el pan, por una sola cara. Luego espolvoreamos algo de sal, muy poca, y aderezamos con chorritillo de aceite.(Una sugerencia si lo preparáis con pan tostado; restregar algo de ajo en el pan antes de empezar con el tomate, la sal y el aceite. ) Y nos lo comemos ya, tanto si es tostado como si no. El pan con tomate aguanta poco, ya que el tomate se oxida. ¿Una hora? Bueh...si no hay mas remedio, una hora. Pero en la nevera o en un ambiente muy seco y poco caluroso.
¿Qué se puede hacer si hay mucho pan que untar, tipo fiesta infantil? Es muy poco ortodoxo, aviso, pero lo he visto hacer, lo he probado, me gustó y lo hago yo; podemos rayar unos cuantos tomates, ponemos el contenido rayado en un bote, y preparamos el pan con tomate con una brocha gorda, como si pintáramos. La brocha suelta una cantidad justa y suficiente de tomate; si lo extendéis con cuchara, seguramente pondréis demasiado tomate.
¿Que no se puede hacer? Pues imaginación al poder: ketchup, tomate de bote, tomate frito de bote, zumo de tomate, tomate en rodajas, tomate verde de ensalada...Todo esto será algo, incluso puede que sea rico, pero no es pa amb tomàquet.